La garnacha es un tipo de vid española, variedad tardía, de alta productividad y muy vigorosa. Su resistencia a la sequía y el frío hace que se adapte bien a suelos arenosos o con piedras. Sus vinos ofrecen una amplia gama de caracteres.

Existen cuatro tipos de garnacha: blanca, tinta, peluda y tintorera.


garnacha blanca

La garnacha blanca tiene bayas de tamaño mediano, forma redonda y color amarillo-verdoso. Produce vinos de gran cuerpo y mucho alcohol, de color amarillo paja, y desprende aromas florales y afrutados.

garnacha tinta

Las bayas de la garnacha tinta son de un tamaño mediano, de forma ovalada y color rojo oscuro, más cerca del morado. Produce vinos equilibrados, con un aroma primario de confituras y especias y carnosos en boca.

garnacha peluda

La garnacha peluda es de grano más pequeño que el de garnacha tinta, más ácida y de piel más gruesa. La superficie inferior de la hoja está recubierta de una vellosidad, de donde le viene el nombre.

garnacha tintorera

El racimo de la garnacha tintorera es pequeño y cónico. Sus bayas son de tamaño mediano, esféricas y de gran intensidad. Tienen la pulpa coloreada, lo que sirve para dar más color al vino y le da su nombre. Su piel es azul casi negra.